Las primeras áreas industriales aparecieron en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII, extendiéndose a Bélgica y Francia a principios del siglo XIX y a Alemania y a Estados Unidos a mediados de siglo, a Japón a partir de 1868 y a Rusia, Italia y España a finales de siglo.
El marxismo-leninismo es el término compuesto que aparece a fines de los años 1930 durante el mandato de Iósif Stalin, tras la muerte de Lenin y que pretende en principio el rechazo de cualquier brecha entre el pensamiento de Marx y el de Lenin, poniendo énfasis en el aporte creativo de este último al marxismo.[1] Usualmente se usa para designar una tradición marxista que reúne elementos originales de los escritos de Marx, así como ideas propuestas por Lenin y otros autores afines.
European traders disrupted West Africa through the African Slave Trade. By enslaving Africans, they disrupted not only the West African population, but they often traded the slaves for European goods. These goods made the kings powerful, widening the gap between those in power and the poor.