¡ Cuánto te echo de menos! Qué estás haciendo? Supongo que estás pensando en mi, ¿no? Yo también estoy soñando contigo y te estoy escribiendo esta carta tonta porque no puedo concentrarme. Todos los días pienso en ti; en este momento estoy escribiendo y hablando de ti al mismo tiempo. Mi madre está harta de mis historias románticas. Está bien, reconozco que soy un poco pesada, pero es que te echo tanto de menos.