El marxismo-leninismo es el término compuesto que aparece a fines de los años 1930 durante el mandato de Iósif Stalin, tras la muerte de Lenin y que pretende en principio el rechazo de cualquier brecha entre el pensamiento de Marx y el de Lenin, poniendo énfasis en el aporte creativo de este último al marxismo.[1] Usualmente se usa para designar una tradición marxista que reúne elementos originales de los escritos de Marx, así como ideas propuestas por Lenin y otros autores afines.