Bartolomé de las Casas llegó a América con el sueño de todo conquistador, poseer tierras e indígenas y así hacerse rico. En principio, ese era el objetivo de Bartolomé, convertirse en un hombre rico y poderoso. Sin embargo, un sermón predicado por el padre Montesinos cambió el rumbo de su vida, cuando éste llamó pecadora a una audiencia hostil por asesinar y abusar de los indígenas. De pronto, Bartolomé sintió remordimiento de conciencia, y cambió el rumbo de vida que llevaba, y el que antes velaba por los intereses de España, ahora se convertiría en el defensor de los derechos de los indígenas.