Esta tiene tres partes bien diferenciadas: Planteamiento: donde se presentan los personajes y el conflicto principal. Nudo o desarrollo: Donde pasan la mayor parte de las cosas. Desenlace: Donde se llega al clímax narrativo y a la resolución de los conflictos.
La estructura de una novela es el andamiaje que lo sostiene todo, por eso no puede fallar. Pero, además, crear una buena estructura te beneficia de dos maneras: Dándote una imagen clara de la historia que vas a escribir, lo que te facilitará llevarla adelante con éxito, sin bloqueos y sin fallos