Su ambiente de aprendizaje es un reflejo de usted, lo que valora, cómo enseña y la energía que se derrama en su trabajo con los niños pequeños. Todos los días, ya sea que se dé cuenta o no, las familias están haciendo observaciones del espacio que ha creado para los niños. Buscan ver qué tan limpio está, qué tan seguro es, qué tan atractivo es y qué materiales están disponibles para que los niños jueguen y aprendan.