Potencie su autoestima. Use mensajes positivos; crea en sus habilidades y competencias acorde a sus posibilidades.
Baje las expectativas personales de los adultos y céntrese en el esfuerzo que el niño imprime a cada acción, con independencia de las calificaciones.
Ayude a los niños a generar hábitos de estudio. Establezca horarios claros y estables.
Potencie en el niño distintas habilidades, más allá de lo cognitivo.
De instrucciones claras, breves y precisas. Esto ayudará al niño a comprender mejor el mensaje.
La rutina, el orden y la organización de los espacios y tiempos es primordial.
Fomente las habilidades sociales. En la medida que los niños juegan con otros, aprenden la experiencia de la autorregulación a través de la socialización con los pares.