El cisne se convertirá en sus poemas en un símbolo dual: emblema de la belleza y la sensualidad, pero también criatura casi incorpórea de exquisita pureza que nos impulsa a lo espiritual. Esta dualidad, esta ambivalencia, es la que hace que Rubén Darío emplee tantas veces este símbolo, con el que él mismo se identifica plenamente.
Being honest I don't know what you need me to answer, my prayers are badly done and the badly conjugated verbs I ask you to please ask your question again