Luego del desarrollo de las Cruzadas durante la Edad Media, el feudalismo entró en decadencia porque habían perdido tierras, riquezas, e incluso sus vidas, así como los siervos que solían proveerles mano de obra pero no habían regresado de las Cruzadas.
Este proceso se vio acompañado por la consolidación de las monarquías europeas y el surgimiento de la burguesía, compuesta por pequeños artesanos y comerciantes que proveían al ejército de armas y herramientas.